viernes, 25 de mayo de 2012




Deseo que nuestra universidad ofrezca una educación abierta, somos líderes entre las instituciones universitarias en el Perú y eso supone un compromiso permanente de seguir mejorando día a día e iinovando en el campo de la educación superior, por lo tanto estamos llamados a adaptar nuestro rumbo a los cambios que nos exige la sociedad a la que pertenecemos.

Vivimos en una sociedad red (Castells 2000) en la que asistimos al surgimiento de un conocimiento que fluye y se reproduce de manera abundante, gracias a la interconexión lograda por las tecnologías de la información y la comunicación. La Universidad, que es una institución creadora de conocimiento se ha visto transformada por este devenir de conocimiento; sus principales actores, alumnos y profesores, utilizan y son parte de estas redes facilitadas por la TICS, en las que se comparte conocimiento de manera fluida y en las que los roles de profesor y alumno se han visto modificados.


En este nuevo contexto de abundante producción de conocimiento, lo más importante es saber discriminar los contenidos de calidad que se pueden compartir en experiencias de enseñanza-aprendizaje, como experiencias colectivas de construcción de conocimiento hacen posible que una pedagogía nueva se abra paso, una pedagogía que responda al desafío planteado por la tecnología, que no se abrume ante la cantidad de información y que sepa guiar y comprender los nuevos procesos de creación.  Si bien la universidad siempre ha sido escenario de creaciones colectivas de conocimiento y lugar de encuentro entre pares; lo novedoso en esta época, es que la interconexión que se logra gracias a las TIC facilita que el conocimiento producido en cualquier parte sea llevado a cualquier otra, incluso al mismo tiempo en que se crea. Las posibilidades son más amplias y lo que surgen son nuevos medios y nuevas posibilidades de aprendizaje, educación y cultura. La interacción social que posibilita la Internet y los medios sociales están replanteando muchos supuestos y el sentido de la educación formal que tradicionalmente se ha recibido en la universidad, educación sujeta a contenidos producidos y aprobados por profesores que están inmersos en una cultura e industria de publicaciones impresas.

Todos estos cambios, frente a la educación formal ha surgido la educación abierta, entendida como una educación compleja que ofrece la oportunidad de educación sin las barreras impuestas por el tiempo o el lugar o los trámites administrativos y validación tradicionales. Esta educación abierta está directamente relacionada con recursos educativos abiertos (REA).  Como universidad necesitamos contar con creaciones y publicaciones como recursos educativos abiertos, como institución académica debemos gestionar y mantener un repositorio REA con trabajos producidos y acreditados de nuestra comunidad académica, con el nivel y la excelencia que nos identifica. Abrirnos al mundo gracias a las nuevas tecnologías es hacer honor a lo que entendemos por universitas.


La red supone una oportunidad única y diferente de aprender a base de compartir y participar. En esta nueva plataforma global es la propia cultura del aprendizaje la que aumenta, se transforma y obliga a universidades, a organizaciones y a todas las personas interesadas en el aprendizaje durante toda la vida, a aprender en comunidad.” [1] 


La universidad es un espacio privilegiado porque cuenta con académicos de calidad que pueden y deben ofrecer acceso a sus conocimiento a través de la red; se pueden diseñar cursos abiertos, los MOOC (Cursos abiertos masivos online), en los que alumnos de distintos lugares tengan la posibilidad de inscribirse e interactuar, así el salón de clases deja de ser el espacio privilegiado de aprendizaje y a través de la red se forman comunidades en las que las personas se unen por intereses comunes de aprendizaje. De otro lado, otra ventaja de la universidad es que los maestros pueden encontrar otras forma y sentido de hacer su trabajo, por ejemplo, orientarse a guiar a sus alumnos para que logren formar entornos o redes personales de aprendizaje (PLE), los profesores como facilitadores aseguran la participación de todos en los procesos de enseñanza-aprendizaje y aseguran también el nivel académico que se debe lograr.




Ahora nos surge la pregunta de cómo es que se implementa todo esto en nuestra institución universitaria; en primer lugar pensamos que exige un compromiso por parte de las autoridades para lograr el diseño de políticas a seguir, en las que la implantación del uso de las TICs implique no solo aprender programas o comprar licencias, sino cambiar prácticas educativas; en segundo lugar, se requiere contar con un presupuesto para la implementación de esas políticas, ya que ofrecer una educación abierta desde la universidad supone capacitar a los docentes en el manejo y uso de las TIC y su permanente actualización; finalmente es necesario el compromiso de generar conocimiento de calidad que se pueda compartir en red, esto supone construir las bases de una nueva pedagogía que como mencionábamos al inicio de la carta de cuenta de los cambios producidos y los oriente a favor de la educación abierta. Finalmente es bueno buscar alianzas con instituciones superiores alrededor del mundo que ya tienen experiencia en educación abierta, les dejo algunos enlaces para revisar al respecto:

iTunes University : repositorio de cursos de Stanford, Duke, Yale, etc.
Udemy: Comunidad de profesores y estudiantes que crean y consumen cursos online en una plataforma web.
Udacity: Fundada por Sebastian Thrun, profesor de ciencias de la computación en Stanford ofrece cursos sobre ciencias de la computación.
MITOPENCOURSEWARE   Materiales de cursos libres del MIT.



[1] Reig Hernández, D. (2010) El futuro de la educación superior, algunas claves [En línea] REIRE, Revista d’Innovació i Recerca en Educació, Vol. 3, núm. 2, 98-115. Accesible en: http://www.raco.cat/index.php/REIRE

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